Una cita reservada hace tres semanas tiene pocas opciones frente al día a día del dueño de un perro. El no-show rara vez es mala fe — casi siempre es olvido o un pequeño obstáculo del que la clínica se entera demasiado tarde. Y exactamente por eso funciona algo tan simple como un recordatorio.
Qué hay realmente detrás de las ausencias
- una cita reservada con mucha antelación y apuntada en ninguna parte,
- sin forma fácil de cancelar («da corte llamar, no cogerán, se me olvidará») — así que el dueño simplemente no viene,
- dudas: qué hora, qué veterinario, si el animal debe venir en ayunas.
La mecánica que funciona
- Recordatorio el día antes — SMS o push con fecha, hora y nombre de la clínica. Es el momento en que el dueño aún puede cambiar la cita — y tú, dar el hueco a otro.
- Segundo recordatorio el mismo día — corto, unas horas antes.
- Recordatorios cíclicos — vacunas y antiparasitarios: el dueño vuelve porque el sistema recuerda por él.
¿SMS o push?
El SMS llega a todos los teléfonos; el push es gratis y aparece en la app junto a la documentación completa del animal. En la práctica funciona mejor el dúo: push para los dueños con app, SMS como seguro para el resto. En VetiCloud las notificaciones push y SMS están incluidas en cada plan (los SMS se facturan desde un saldo de recargas), y los recordatorios de citas, vacunas y pautas se envían solos — recepción no pulsa nada.
La hora de trabajo más barata del veterinario es la que no se perdió. Los recordatorios no son un coste — son el seguro de la agenda.
Mira cómo funcionan la app del dueño con recordatorios y la reserva online.